Les voy a contar una intimidad que Seba conoce muy bien: siempre estoy haciendo personajes. Me encanta observar a las personas, pescar esas pequeñas frases, gestos y modos que los definen, y después refritarlos en la intimidad en forma de caricaturas.

Cada tanto estamos haciendo algo y de repente aparecen estos personajes a dejar sus comentarios. Forma parte del micromundo que creamos y dónde nos divertimos mucho.

Durante el viaje nacieron muchos personajes nuevos, inspirados en toda la gente que fuimos conociendo. Nos encontramos con mucha gente increíble, pero no todo son rosas: también nos encontramos con muchos b̶o̶l̶u̶d̶o̶s̶ gente que no nos cayó bien.

Lo bueno de cruzarse con este tipo de personas son dos cosas: es fácil volverlos personaje y es fácil volverlos espejo. Mirarlos para reconocernos en nuestra boludez y ser un poco menos giles y hacer del mundo un lugar mejor.

Hoy quería compartirles un pedazo de nuestro mundito y personifiqué para ustedes a la Boluviajera. Nosotros ya la queremos un poco, esperamos que a ustedes también les guste.